| Comechingones
en la región serrana, Huarpes en la cuenca
palustre, Diaguitas en el extremo norte, Hets en las llanuras
puntanas, las tierras que actualmente conforman el territorio
de la provincia de San Luis, pertenecieron
antes del Siglo XVI a diversas etnias indígenas sedentarias
que dejarían marcadas sus huellas como testimonio histórico
de su existencia.
Pero en el Siglo XVI
los españoles llegarían a la zona, y ya para
el Siglo XVIII el panorama étnico habría cambiado
drásticamente a causa de la irrupción europea.
Algunos grupos se mixogenizarían y
sufrirían la aculturación acriollándose,
mientras otros, diezmados por las pestes, serían substituidos
por los Pehuenches, los Ranqueles y los Puelches, todos mapuchizados.
Hoy ciudad capital de la
provincia, San Luis fue fundada en agosto
de 1594 por Luis Jufré de Loasyla y Meneses
como parte integrada al Corregimiento de Cuyo con cabecera
en la ciudad de Mendoza, jurisdicción en Chile y dependencia
del Virreinato del Perú. Abandonada a su suerte, en
1596 una refundación por parte de Martín García
Oñez de Loyola le daría el nombre de San Luis
de Loyola Nueva Medina de Río Seco. Tras varios traslados
y denominaciones, finalmente en 1689 quedaría ubicada
en su emplazamiento contemporáneo.
Con la formación del
Virreinato del Río de la Plata, en 1777 el Corregimiento
de Cuyo sería separado de la jurisdicción chilena.
Varios años más tarde, comenzaría la
lucha por la independencia provincial. Así, San Luis
proclamaría su autonomía administrativa del
Gobierno de Cuyo en marzo de 1820, y para
1855, el Gobernador Justo Daract ya habría jurado la
Constitución Provincial.
La disputa territorial con
las provincias vecinas, especialmente con Córdoba y
La Rioja, se extendería durante largos años,
hasta que, culminando el Siglo XIX, mediante tratados interprovinciales
aprobados por las Legislaturas correspondientes,
quedarían finalmente determinados los límites
de San Luis. |